Un futuro educativo lleno del juego libre

la llama que llamaPor Ximena Soliz

Nuestros juegos de niños forman parte de los mejores recuerdos que tenemos. Y no están necesariamente relacionados con los juguetes que teníamos, sino con la creatividad que dejábamos fluir.

Las escobas se volvían caballos, las tapas de las ollas platillos, las telas vestidos o capas, los trozos de madera castillos… y la lista es interminable, porque es interminable la imaginación de los niños cuando juegan.

A través del juego, los niños interpretan lo que les rodea, manifiestan sus emociones, expresan sus angustias y se convierten en todo tipo de personajes.

El juego es una forma valiosa de aprender de forma real y práctica sobre todo lo que un niño quiere saber, conocer y explorar, y es la pieza clave en el desarrollo de su personalidad.

Y si el juego es tan fantástico para aprender y auto educarse, ¿por qué obligamos a los niños a encerrarse en las escuelas?

Los tenemos sentados por más de cinco horas, llenamos sus agendas con deberes y obligaciones y construimos muros que separan su “educación” de la vida real.

Hace muchos años, mientras trabajaba en una ONG, descubrí un informe que decía que más del 50% de los niños en edad escolar que fueron observados en un sector del área rural andina de mi país, Bolivia, tenían deficiencias de aprendizaje.

¡Más del 50%! ¿Era ese dato verdadero? Decidí viajar por todos los pueblos que habían sido observados para comprobar ese informe. ¿Qué descubrí?

Descubrí casas precarias, sin ventanas, cuartos oscuros y asientos incómodos. Los niños, aburridos, intentaban entender las explicaciones de sus profesores y el personal del colegio se quejaba de los niños.

Pero detrás de esas paredes, en el mundo real, no había esa oscuridad, el paisaje era realmente hermoso. Lleno de montañas y lagos coloridos, que los propios campesinos reflejan en sus tejidos. Lo que hice fue sacar a los niños de las aulas y jugué con ellos. Nos llenamos de barro, construimos casas de piedra, mezclamos muchos colores de plantas. También trepamos montañas, y corrimos detrás de sus ovejas y llamas. Aprendí mucho de toda la sabiduría que ellos habían adquirido por medio de sus juegos.

Ese día cambió mi perspectiva sobre la educación y el aprendizaje. No se trata de encasillarlos en teorías educativas extrañas, más bien, se trata de apoyar sus juegos y su curiosidad por descubrir el mundo.

¿Cómo era posible que les obligábamos a usar plastilina sintética en el aula, siendo que todo el día mezclan colores naturales de piedras y plantas con el barro? Descubrí que les hacemos repetir conceptos referidos a los animales, sin darnos cuenta que ellos viven y conviven con ellos, y que en sus juegos y observaciones ellos conocen y descubren muchas cosas que simplemente necesitan ser orientadas para que logren un aprendizaje más profundo.

Cuando juegan con el mundo que les rodea ellos son los protagonistas de sus juegos. Ese juego espontaneo surge en ellos desde dentro hacia afuera, y es nuestra obligación respetar y apoyar ese gran aprendizaje que logran. Por eso, sueño que el futuro no les robe a los niños el gozo de jugar, sino que más bien, como dijo Paulo Freire, sean “libres para aprender”, y que las escuelas no pongan muros que separen a los niños del mundo real.

An educational future full of games and freddom

By Ximena Soliz

Our children’s games are part of the best memories we have. And they are not necessarily related to the toys we udes to have, but to the creativity that was flowing.

We used brooms as our horses, the pot lids as cymbals, the fabrics as new dresses, the wooden pieces as castles … and the list is endless, because children’s imagination is endless when they play.

Through the games, children interpret the things that surrounds them, they express their emotions and their anguish and become different characters.

The game is a valuable way to learn in a real and practical way about everything a child wants to know and explore.  It is also the key element in the development of his/her personality.

And if the game is so fantastic to learn and self-educational, why do we force children to be locked up themselves in schools?

We have them sitting in classrooms for more than five hours, we fill their agendas with duties and obligations and we build walls that separate their “education” from real life.

Many years ago, while working in an NGO, I discovered a report that said that more than 50% of the children in school age in the Andean rural area of ​​my country, Bolivia, who were observed, had learning disabilities.

More than 50%! Was that information true? I decided to travel through all the towns that had been observed, in order to confirm that report. What did I discover?

I discovered precarious houses, without windows, dark rooms and uncomfortable seats. The children were bored, they were trying to understand the explanations of their teachers and the school staff complained about the children.

But behind those walls, in the real world, there was no such darkness, the landscape was really beautiful. Full of mountains and colorful lakes, which the farmers themselves reflect in their own textiles. What I did was to take the children out of the classroom and play with them. We fill with mud, we build stone houses, we mix many colors of plants. We also climbed mountains, and ran behind their sheep and llamas. I learned a lot from all the wisdom that they had acquired through their games.

That day changed my perspective on education and learning. It is not about confine them into strange educational theories, instead, it is about supporting their games and their curiosity to discover the world.

How was it possible that we forced them to use synthetic clay in the classroom, since all day they mix natural colors of stones and plants with mud? I discovered that we made them repeat concepts related to animals, without realizing that they live with them, and that in their games and observations they know and discover many things. They simply need to be oriented so that they achieve a deeper learning.

When they play with their world around them they are the protagonists of their games. That spontaneous game arises inside and out of them.  It is our obligation to respect and support that great learning they achieve. Therefore, I have a dream that their future does not rob children the joy of playing, instead they are “free to learn”, and schools do not put walls to separate children from the real world, as Paulo Freire quoted.

Anuncios

Acerca de ximesol

Ximena Soliz es una apasionada por servir a los niños, adolescentes y jóvenes. Por eso trabaja para ellos y sus familias en el campo de la educación y la comunicación. Ximena está convencida de que sólo una educación fundamentada en los principios de la Palabra de Dios puede dar excelentes resultados en esta generación.
Esta entrada fue publicada en Bebés. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s